En el póquer la agresividad califica un comportamiento más o menos constante del jugador en relación con las apuestas, de tal manera que no conviene confundir la agresividad de un jugador con si es loose, semiloose, tight etc.
La agresividad se traduce gracias a los trackers en valores porcentuales en función del número de veces que el jugador apuesta. El comportamiento de un jugador se califica normalmente como agresivo (aggressive) o pasivo (passive).